Es fácil de
realizar
La ubicación del archivo de medios de origen y el modo en el que deseas la conversión son los únicos requisitos para la transcodificación.
No necesitas administrar el software ni ajustar el desempeño. Además, cuentas con una API atractiva de uso sencillo que es muy fácil integrar y que te permite comenzar a operar con el servicio en muy pocos minutos.