Computando andamos

Vivimos en un mundo hiperconectado, en el que usuarios y datos son omnipresentes. De acuerdo al Digital 2021 Global Overview Report (January 2021), el número de usuarios de internet en el mundo ha crecido un 7,3 %, hasta los 4.660 millones de personas. Esto supone que el 59,5 % de la población mundial demanda un acceso rápido, efectivo y con alta calidad al contenido al que quiere acceder en internet.

En el pasado, podíamos pasar horas en Napster, Ares, Limewire o cualquier otro programa para poder descargar un capítulo de esa serie favorita o esa película que queríamos ver en casa, pero este ya no es el escenario actual. Hoy en día tenemos altas expectativas y nuestros requisitos de alto rendimiento ha llevado a la evolución y a la aparición de nuevos paradigmas. Términos como el 5G, internet de las cosas, cloud y edge computing forman parte de nuestro discurso diario. Y es de dos de estos paradigmas, en concreto el cloud computing y el edge computing, de los cuales trata nuestro #juevesdeblog.

Llevamos ya varios años hablando del cloud computing, en donde se utilizan servidores remotos o centros de datos para almacenar, procesar, computar y analizar cantidades masivas de datos, con el objetivo de entregar diferentes servicios a través de internet. A la hora de entregar estos servicios por internet, hay que tener en cuenta que los centros de datos suelen ser remotos, lo cual hace que exista un lapso de tiempo entre la recopilación y el procesamiento de los datos. Este lapso de tiempo puede ser imperceptible en la mayoría de los casos. Pero midiéndolo en milisegundos, nos damos cuenta del impacto que puede generar. Y así llegamos a hablar del edge computing.

Ese ir y venir de la información entre centro de datos y usuario consume un ancho de banda significativo, que a su vez aumenta el tiempo del procesamiento de datos y los tiempos de transferencia. Así surge la necesidad de tener un nuevo paradigma que responda a las nuevas necesidades de las nuevas tecnologías y los dispositivos IoT. Y de ahí nace el edge computing.

Cuando hablamos de edge computing hacemos referencia al nuevo paradigma de computación distribuida que desplaza el procesamiento y almacenamiento de datos al punto más cercano al lugar en el que se generan, siendo el punto donde el mundo físico interactúa con el mundo digital. Y como es su momento se realizó la transición de la arquitectura monolítica física pesada a la nube ágil, en Transparent Edge Services apostamos por ofrecer a empresas, organizaciones e instituciones del sector internet la ejecución de servicios distribuidos en el edge de forma rápida y sencilla, proporcionándoles las herramientas y el apoyo necesarios para lograr sus metas y hacer la transición a este paradigma.

Bajo el paradigma del edge computing, no solamente estamos descentralizando el aprovisionamiento de los datos y servicios por medio de nuestros PoP distribuidos (que, por cierto, podéis ver aquí), sino que también buscamos aprovechar los objetos inteligentes, los smartphones o network gateways, para funcionar en nombre de la nube, teniendo la capacidad de computación más cerca al usuario. Al reducir los volúmenes de datos y el respectivo tráfico, las aplicaciones en el borde proporcionan una latencia más baja y reducen los costos de transmisión. De modo que cachear, almacenar y distribuir contenido por medio del edge computing se traduce en mejores tiempos de respuesta, un aumento en la seguridad y, por ende, supone un ahorro de costes empresariales.

Así que, ¿qué esperas para saltar al edge con nosotros?