Soberanía tecnológica en 2026

Europa se enfrenta a un entorno digital cada vez más turbulento con amenazas de ciberataques que se intensifican, tensiones geopolíticas que impactan en la regulación tecnológica y la necesidad de recuperar la soberanía digital. 

Para que la Unión Europea y España puedan consolidar su papel como actores tecnológicos autónomos y resilientes debemos poner el foco en estos  tres desafíos críticos que marcarán nuestra agenda de ciberseguridad y soberanía tecnológica.

1. Ciberriesgos persistentes y en evolución

Incidentes de ciberseguridad en aumento

A lo largo de 2025 el servicio de ayuda 017 de INCIBE ha atendido una cifra récord de más de 114.800 consultas,  lo que refleja la presión constante a la que nuestro tejido empresarial  y ciudadano están sometidos. La suplantación de identidad, principalmente mediante el duplicado de páginas web corporativas, concentra gran parte de estos incidentes y confirma que la disponibilidad y la integridad del entorno digital se han convertido en un frente estratégico.

Hacktivismo

Los ciberataques dirigidos al vector web se han consolidado como una de las principales herramientas de desestabilización. Su objetivo es la interrupción de servicios esenciales y la erosión de la confianza pública. 

Durante  las Jornadas STIC de noviembre 2025 el CCN-CERT informó de  331 incidentes críticos vinculados a hacktivismo, con una clara predominancia de ataques DDoS (283 casos) orientados a la interrupción de servicios digitales. Su efectividad radica en que el impacto es inmediato y visible: un sitio institucional fuera de servicio es una incidencia técnica y a la vez  una señal pública de vulnerabilidad.

 En el actual clima de fragmentación global, las campañas de hacktivismo, frecuentemente vinculadas a tomas de posición de gobiernos, utilizan los ataques DDoS para enviar mensajes políticos.

La capacidad de nuestras instituciones para resistir estos embates depende de que no seamos meros espectadores en el desarrollo y protección de nuestras infraestructuras digitales críticas.

Evolución de la IA

La inteligencia artificial potencia las capacidades defensivas y, al mismo tiempo, permite automatizar ataques más sofisticados con escala e impacto crecientes. Estas capacidades son especialmente controvertidas cuando dependen de infraestructuras y modelos que escapan al control europeo.

2.   Campeones tecnológicos frente a las Big Tech

La actualidad nos recuerda que la dependencia tecnológica es una vulnerabilidad política. El conflicto geopolítico entre las grandes corporaciones tecnológicas, las denominadas Big Tech, y los marcos regulatorios europeos subraya la urgencia de fortalecer nuestro propio ecosistema. 

Como se destacó en la reciente Spain Digital Week, España tiene el potencial de posicionarse como un auténtico «campeón tecnológico europeo». Para alcanzar la autonomía estratégica y no estar sujetos a las tensiones comerciales  es fundamental fomentar que las empresas escalen.  En el decálogo presentado por Adigital, respaldado por actores públicos y privados, se subraya la necesidad de políticas que favorezcan la inversión en capacidades estratégicas y marcos regulatorios para impulsar la innovación sin fragmentar el mercado interno. 

Este discurso coincide con las tensiones que surgen entre la UE y las grandes tecnológicas globales y pone de relieve que los intereses estratégicos en tecnología ya no se limitan al mercado, sino que se entrecruzan con la soberanía nacional y las relaciones internacionales. 

En este contexto, las scaleups tecnológicas emergentes son un activo estratégico.   Retener y escalar este tipo de actores es clave para construir soberanía real y sostenible. Iniciativas como  Es-Tech pueden acelerar la competitividad y contribuir a la consolidación de un nuevo modelo productivo en Europa.

3.   El rol de los gobiernos y la política pública

Los gobiernos tienen un papel central en la lucha contra los ciberataques y en la promoción de un ecosistema tecnológico estratégico. En 2025, España anunció la creación del Centro Nacional de Ciberseguridad adscrito a Presidencia del Gobierno, un paso crucial para coordinar la respuesta nacional frente a amenazas digitales complejas.

Desde la contratación pública hasta la exigencia de resiliencia en infraestructuras críticas, la política pública debe evolucionar para incorporar la ciberseguridad como un elemento transversal del desarrollo digital. Esto es especialmente importante para que las scaleups europeas, y españolas en particular, puedan crecer con bases sólidas y competir globalmente desde la soberanía tecnológica.

La cooperación europea como ventaja diferencial

El 2026  pide a las empresas españolas asumir que la ciberseguridad es un ejercicio continuo de coordinación entre empresas, instituciones y países.

Europa podría contar con una ventaja diferencial si se abriese más a los estándares compartidos, tal y como ya está haciendo con la posibilidad de intercambio de información transfronteriza en materia de ciberseguridad a través de los diferentes CSIRT de referencia.

Aprovechar esa posibilidad será clave para mantener la capacidad de decisión tecnológica en un contexto global cada vez más tensionado.

#secureYourSite

Autor: Fermín Manzanedo es cofundador y director de Operaciones de Transparent Edge.

De pensamiento crítico y en busca de la mejora continua, Fermín ha contribuido al desarrollo de un buen número de compañías, entre ellas grandes grupos de comunicación, resolviendo sus problemas de tecnología de la información con soluciones pensadas para los objetivos específicos de sus negocios. Es, además, uno de los ‘padres’ de la primera CDN española. Físico de formación, aporta siempre una visión estratégica a la administración de sistemas IT.